Palabra de mujer: infraestructura educativa el derecho de estudiar - Carxcter Campeche

Columna invitada por: Liz Hernández Romero

Durante muchos años, cuando se hablaba de infraestructura educativa, se pensaba solamente en construir escuelas o arreglar salones. Pero la realidad en México nos enseñó algo más profundo: no basta con tener una escuela si las y los estudiantes no pueden quedarse en ella.

Porque el verdadero problema nunca fue la falta de talento, fue la falta de oportunidades.

Hoy eso está cambiando.

Hoy en México estamos viviendo una transformación donde estudiar ya no depende del ingreso de una familia, sino del derecho que tiene cada niña, niño y joven de salir adelante.

Y esto no es discurso, son hechos.

Hoy, todas y todos los estudiantes de educación media superior en escuelas públicas reciben la beca Benito Juárez. Más de 425 mil estudiantes universitarios cuentan con la beca Jóvenes Escribiendo el Futuro. Las y los estudiantes de secundaria reciben la beca Rita Cetina. Y a partir de agosto de 2026, todas las niñas y niños de primaria pública recibirán un apoyo para útiles y uniformes escolares.

Esto significa algo muy concreto: millones de familias hoy tienen un respaldo que antes no existía.

Significa que una madre ya no tiene que elegir entre comprar útiles o pagar la comida. Significa que un joven ya no abandona sus estudios por falta de dinero. Significa que el estudio se está reconociendo, por fin, como un derecho.

Pero esta transformación también se refleja en la inversión histórica que se está realizando en educación.

Mientras que en el periodo de 2001 a 2018 se destinaron 304 mil 907 millones de pesos a infraestructura educativa, en los gobiernos de la Cuarta Transformación se han invertido 341 mil 786 millones de pesos entre 2018 y 2026, es decir, más recursos en menos de la mitad del tiempo. Y al cierre del sexenio, esta cifra superará los 350 mil millones de pesos.

Además, programas como “La Escuela es Nuestra” contemplan para 2026 una inversión estimada de 26 mil millones de pesos, para beneficiar a 75 mil 405 escuelas y a más de 8.5 millones de estudiantes en todo el país.

Eso es llevar los recursos directo a la gente, directo a las escuelas, sin intermediarios y con la participación de la comunidad.

Este camino tiene dirección y tiene liderazgo.

La presidenta de México ha asumido con claridad el compromiso de consolidar el segundo piso de la Cuarta Transformación, poniendo en el centro algo fundamental: que la educación sea un derecho real para todas y todos, no un privilegio para unos cuantos.

Y en Campeche, esa transformación se está viviendo.

La construcción de la Universidad Nacional Rosario Castellanos es una muestra clara de ello. Es abrir oportunidades para que nuestras y nuestros jóvenes puedan estudiar, crecer y construir su futuro sin tener que irse lejos de su tierra.

También es transformar la manera en que se accede a la educación, con programas como “Mi derecho, mi lugar”, que eliminan barreras históricas y permiten que cada estudiante tenga un espacio asegurado.

Hoy, más que nunca, la infraestructura educativa significa eso: oportunidades reales.

Significa becas, significa escuelas dignas, significa inversión, pero sobre todo, significa justicia.

Porque cuando una niña, un niño o un joven puede estudiar, no solo cambia su vida, cambia la historia de su familia y el futuro de todo un país.

En Campeche lo tenemos claro: es tiempo de mujeres, es tiempo de transformar, y es tiempo de seguir poniendo a la educación en el centro de las decisiones.

Porque con el pueblo todo, y sin el pueblo nada, la educación seguirá siendo el camino más fuerte para construir un México con más igualdad y más futuro.

Liz Hernández Romero secretaria de Gobierno en Campeche - Carxcter Campeche

TE RECOMENDAMOS LEER: Campeche destaca como referente nacional en seguridad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *