La restauración de la histórica Iglesia de San Luis Obispo, ubicada en el municipio de Calkiní, presenta actualmente un avance del 15 por ciento.
Adriana Velázquez Morlet, directora del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Campeche, confirmó que las labores de reconstrucción técnica se extenderán durante todo el año 2026 debido a la complejidad del proyecto.
Detalles de la intervención arquitectónica

Hasta el momento, los especialistas han logrado reconstruir la zona del coro; sin embargo, el área del techo que sufrió un colapso el 29 de diciembre de 2024 permanece como el principal reto de ingeniería.
Para estas acciones, el INAH ha destinado una inversión inicial de siete millones de pesos, aunque la funcionaria advirtió que el monto final aumentará conforme avancen las etapas de conciliación.
Además de la estructura, el personal especializado ha revisado minuciosamente las imágenes religiosas del templo. Aunque algunas presentaban acumulación de polvo por su ubicación elevada, los dictámenes técnicos confirman que se encuentran estables y fuera de peligro, asegurando la preservación del patrimonio sacro del municipio.
Patrimonio con siglos de historia
El templo de San Luis Obispo es uno de los monumentos más emblemáticos de la región. Su construcción inició en 1548 y concluyó formalmente el 13 de septiembre de 1776.
Con más de 250 años de antigüedad, esta edificación representa un baluarte de la arquitectura colonial en el Camino Real.
Tras el desplome del techo en 2024, incidente que afortunadamente no dejó lesionados al ocurrir en un momento en que el recinto estaba vacío, el acceso al público permanece restringido. Según las proyecciones actuales del INAH, los feligreses y visitantes podrán retornar al recinto religioso hasta el año 2027.
Vigilancia en otros templos del estado
Velázquez Morlet explicó que el instituto mantiene una coordinación estrecha con la Diócesis de Campeche para supervisar otros inmuebles históricos.
Respecto a la iglesia de Hopelchén, donde también se habían reportado anomalías estructurales, la directora aclaró que los daños detectados no representan un riesgo grave para la estabilidad del edificio.
“Nos hemos concentrado en la bóveda que se desplomó; se han revisado las imágenes, algunas se encontraban polvosas porque estaban arriba y no se limpiaban, pero están estables y bien”, declaró la titular del INAH Campeche.
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