Como parte del compromiso inalienable del Gobierno del Estado con una transformación humanista de los centros penitenciarios, se ha puesto en marcha una iniciativa innovadora en el Centro de Reinserción Social (CERESO) de Kobén.
El proyecto, denominado “Huerto Comunitario”, busca que la reinserción social sea un proceso efectivo, digno y dotado de herramientas productivas para las personas privadas de la libertad (PPL).
Este esfuerzo es el resultado de una estrecha coordinación entre la Subsecretaría del Sistema Penitenciario, Prevención y Reinserción Social, encabezada por el comandante Javier Herrera Valles, y la Secretaría de Medio Ambiente, Biodiversidad, Cambio Climático y Energía (SEMABICCE), bajo la dirección de Jocelyn Durán Murrieta. Juntos, han diseñado un esquema que fusiona la disciplina laboral con la conciencia ecológica.
Agricultura sostenible como herramienta de cambio

El objetivo primordial de esta estrategia es fomentar la participación activa de la población penitenciaria en actividades que generen un impacto positivo en su entorno inmediato.
A través de la adquisición de conocimientos técnicos en agricultura sostenible, las y los participantes desarrollan habilidades que serán fundamentales al concluir su sentencia, facilitando una reinserción laboral exitosa en el sector primario o el emprendimiento agrícola.
El proyecto permite a los internos cultivar sus propios alimentos para autoconsumo, lo que no solo mejora la calidad nutricional de su dieta, sino que también fortalece valores esenciales como la paciencia, la constancia y el trabajo en equipo.
La labor en el campo se convierte así en una terapia ocupacional que reduce los niveles de ansiedad y promueve una convivencia armónica dentro del centro.
Sustentabilidad y economía circular en el CERESO

Una de las características más destacadas de este huerto es su enfoque de economía circular. Para enriquecer el suelo de cultivo, se ha implementado el uso de composta elaborada con los residuos orgánicos generados diariamente en el propio centro penitenciario.
Esta práctica no solo reduce la huella de carbono de la institución, sino que educa a los internos en el manejo responsable de desechos.
La SEMABICCE ha brindado asesoría técnica para asegurar que las técnicas de siembra y cosecha respeten el equilibrio ecológico. De esta manera, el proceso de reinserción se vincula directamente con el cuidado del medio ambiente, formando ciudadanos más conscientes de la importancia de preservar los recursos naturales de Campeche.
El aprendizaje sobre el ciclo de vida de las plantas y la fertilidad del suelo crea un vínculo de respeto con la tierra.
Un nuevo proyecto de vida para los internos
El “Gobierno de Todos” reafirma con estas acciones que el sistema penitenciario debe ser un espacio de segundas oportunidades y no solo de castigo. Al brindar herramientas reales y conocimientos técnicos, se combate la reincidencia delictiva y se ofrece a las personas una ruta clara para construir un nuevo proyecto de vida basado en la legalidad y la responsabilidad social.
La capacitación constante y la supervisión de expertos aseguran que el “Huerto Comunitario” sea un modelo replicable en otros centros del estado.
Con este tipo de programas integrales, la reinserción deja de ser un concepto abstracto para convertirse en una realidad tangible que beneficia tanto a los internos como a sus familias y a la sociedad campechana en su conjunto, al devolver ciudadanos productivos y sensibilizados.
“Esta iniciativa tiene como objetivo impulsar la participación de las personas en actividades productivas y el desarrollo de habilidades que fortalezcan su proceso de reinserción social, brindando herramientas reales para que construyan un nuevo proyecto de vida”.

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